Todo lo anterior que te comparto, ¿Por qué crees nena?, porque tu suegra es la persona más importante de quien elegiste compartir tu vida y con la que vas a convivir en diversos contextos, tanto en las alegrías, en la enfermedad, en las reuniones sociales, viajes familiares y hasta en su casa. No todas las suegras son malas, también hay maravillosas y si no te tocó una o todavía no la conoces bien, te damos algunas claves para que te relaciones con ella lo mejor posible.
Claves
No fuerces la empatía
Esta afinidad surge desde el primer día que la conoces, sientes su energía y de inmediato sabes si le caíste bien o no, o incluso si hay un gusto mutuo, pero si no le agradas desde un principio no hay nada que puedas hacer, dale tiempo para que un día se dé cuenta y rectifique, quizá no, así te tocó y no te sientas mal por eso, sólo mantén una actitud respetuosa.
Actúa de manera natural y espontánea
Muéstrate amistosa pero no finjas, busca el momento adecuado, por ejemplo comparte tiempo con tu suegra cuando está preparando algo en la cocina o invítala a ir de compras, pídele que te pase la receta de algún platillo o remedio. No cometas el error de permanecer muy callada o la defensiva porque la relación no podrá ser buena.
Sé impecable con tus palabras
Cuando te expreses frente a ella o en torno a la familia, no hagas comentarios fuera de lugar, sarcasmos, expongas algún defecto de tu esposo o novio o descalifiques a terceras personas porque podrías incomodarla. A nadie le gusta que hablen mal de la gente que uno quiere.
Respira, sonríe y no lo tomes personal
Compórtate como una mujer educada cuando tu suegra lanza un comentario de mal gusto, aunque sepas que la indirecta era para ti, deja que ella sola asimile lo que dijo y te vea muy tranquila, es mejor que darle importancia y no vea que te afectó, eso demuestra madurez y compostura de tu parte. Respira hondo y sonríe.
Su casa no es tu casa: Si estás de paso por su casa, recuerda que es su territorio y por ende debes respeta las reglas internas. Si te invita a comer o a cenar, muéstrate amable y solidaria a la vez, colabora cuando sea necesario con uno que otro quehacer, por ejemplo levanta la mesa o auxíliala. No olvides que para una madre no hay peor mujer para su hijo que una perezosa o fresa.
Casados, casa de dos: Aunque se lleven muy bien y son muy buenas amigas, por respeto y por privacidad, no vivas con ella a menos que sea por causa mayor, te lo digo porque los hábitos, actividades y necesidades son totalmente diferentes y es mejor que se lleven bonito sin incomodar.
Evade las peleas tontas. Suele suceder que las suegras hacen alarde de su experiencia para darte cátedra de vida, en éste contexto escucha y trata de ser suave a lo hora de manifestar tu posición, recuerda que ni tú, ni ella cambiarán su forma de pensar, activa la tolerancia.
Guarda privacidad
Un gran consejo que te doy, no le cuentes cosas personales, no recalques los defectos de su hijo, procura no contestarle de mala forma (eso es como encender con gasolina su vida), o el mejor remedio de todos, “calladita te ves más bonita”.
Dale las gracias
Escríbele algunas palabras de gratitud en una tarjeta sin que sea un día especial. Envíale mensajes de motivación a su celular para que al leerlos sienta empatía por ti y empiece a valorar tus detalles. Déjale pequeñas frases de optimismo en una tarjetita adherible pegada al refrigerador o su lugar preferido. Siempre recalcando ¡Gracias!
Eso es todo querida Nena, toma en cuenta las claves porque algún día tú serás la suegra, lo importante es dejar una bonita huella en la vida de nuestras suegras para que no nos olviden, lo primordial es aceptar y respetar.
Vía: Mujeres.