¿Por qué es peor pelear con un roommate que con tu novio/a?

¿Por qué es peor pelear con un roommate que con tu novio/a?

Pelearse o discutir fuerte con alguien suele ser un proceso poco agradable y hasta angustiante, pero cuando esto ocurre con la persona con la que compartes un hogar temporal, es decir, el roommate, suele ser un trance más caótico que si sucediera con un hermano, la pareja o los padres.

Después de entrevistar a diez personas que comparten casa con uno o más roommates llegamos a la conclusión de que puede ser incluso más difícil mantener un disgusto con ellos que con un familiar o una pareja.

Estos son los diez puntos que hicieron llegar a esa conclusión.


1. Porque no existe un vínculo tan fuerte o lazo afectivo natural que con los hermanos o los padres, con quienes se da por sentado las relaciones más íntimas y se sabe que habrá reconciliación.

2. Porque la vida los juntó por azahares del destino y ese lazo lo tienen que ir construyendo con el tiempo.

3. El vivir con alguien siempre genera situaciones de tensión pero al estar dos "desconocidos" en un mismo espacio se involucra la lucha de poder, ego, etc.

4. La confianza con los roommates es menor, por lo que es más difícil ser tan abierto como con alguien con quien se ha crecido.

5. Porque con la pareja existe intimidad, muchas veces la reconciliación puede basarse en cariños, mimos o sexo, con los roommates, no.

6. Porque a una pareja, a los padres o hermanos es más fácil afrontarlos, el roommate puede cerrar su puerta e ignorarte cuanto quiera.

7. Porque todo es más incómodo cuando no quieres ver a esa persona y está ahí en tu casa. A un familia o a la pareja le puedes dejar de ver un rato y todo se calma, pero con el roommate, no.

8. Porque tienen costumbres distintas y es difícil que las cambien a su edad, pero es necesario que lo hagan por la convivencia diaria.

9. Porque con un compañero de habitación uno es menos tolerante que con un amigo o un familiar.

10. Porque al final comparten muchas cosas en la casa y se necesitan para el bien común. Además… tiene acceso a tu cosas y secretos íntimos.

Por todo lo anterior, es mejor pensar dos veces antes de tener una discusión fuerte con un compañero de casa; poner límites desde un principio o cuando ocurren los problemas, que es lo más recomendable, según los entrevistados. Así se evitarán conflictos o se podrán remitir a dichos acuerdos.

Vía: Terra.