Un estudio llevado a cabo en Australia sugiere que comer una refrescante y jugosa naranja puede aliviar tus síntomas en aproximadamente 15 minutos.
Los investigadores atribuyen este efecto analgésico a los azúcares naturales y a la vitamina C que se encuentran en esa fruta, y que aumentan la producción de serotonina en el cerebro, una hormona que combate el dolor.
Por: Giselle Balido.
Vía: VANIDADES.