Comer especies exóticas y salvajes es una práctica tan antigua como la propia China, aunque ha sido tradicionalmente de dominio exclusivo de los ricos y privilegiados.
Y aunque esto puede romperle el corazón a cualquier amante de los animales, sí es cierto que comen perros. Y gatos. Y aunque es ilegal, los restaurantes finos también sirven especies raras y en peligro de extinción.
Comida rara e inusual
En los mercados puedes encontrar jaulas llenas de serpientes, peceras con tortugas de agua dulce, filas de los búhos y halcones. Y no los venden como mascotas, sino para preparar la cena.
Según la creencia popular, los animales silvestres son más sabrosos, aunque su comercialización es ilegal.
Y si no te gusta eso, puedes escoger entre otros tipos de carnes como la de mono, oso, sannakji (pulpo vivo), gato de algalia y hasta Pangolin, un tipo de oso hormiguero gigante. Cuanto más raro, mejor.
Costumbres extrañas
Y aunque a primera vista se parecen a cualquier otro huevo duro, la diferencia es que éstos se hierven en la orina de niños de corta edad. Así que tranquila, que no le hacen nada a los niños (la orina proviene de los colegios). Pero estás advertida para tu próximo viaje a China.
Por: Alejandra Guerrero .
Vía: iMUJER.